SIGOB trabaja con modelos abiertos de tamaño reducido, seleccionados con pruebas sobre documentos y tareas reales: precisión, velocidad, idioma, longitud de contexto y licencia. Cuantizados, corren en una estación de trabajo común.
Cada institución puede especializar sus modelos para tareas concretas sin entrenarlos desde cero: ajuste fino, adaptadores ligeros (LoRA), instrucciones especializadas, recuperación sobre sus propios documentos y conjuntos de ejemplos institucionales. Una aplicación de SIGOB simplifica la preparación, la prueba y la adaptación, de modo que la institución administra uno o varios modelos según lo que necesite: uno para analizar contratos en SOL, otro para interpretar permisos y requisitos en trámites de importación.
Las aplicaciones no hablan con un modelo: hablan con una capa común de servicios de IA que localiza, instala, ejecuta e invoca los modelos, y decide si una solicitud se procesa en la estación, en el servidor institucional o, cuando hay autorización, en una API externa. Cambiar de modelo no obliga a cambiar la lógica de TRANSDOC, SOL, TRE o GexFile.